La Meditación de Agradecimiento al Cuerpo es una Práctica que trasciende la percepción superficial para conectarse profundamente con la sabiduría innata de nuestro ser corporal.
Al dirigir la atención amorosa hacia el cuerpo, instrumento primordial de sensación, acción y expresión en el mundo, nos adentramos en la apreciación de nuestra encarnadura física, de la vida que nos anima y sustenta.
A través de la reflexión serena y el contacto consciente con la realidad somática, esta meditación busca nutrir el vínculo íntimo con nuestra experiencia vivencial, fomentando la aceptación incondicional y el cuidado reverente de nuestra morada corporal.
Conforme la mente se aquieta y la respiración ahonda, se invita a expresar gratitud genuina hacia este Cuerpo por el milagro de sensibilidad que encarna, por sus incansables esfuerzos por estar vivo y consiente, por el papel medular en proveer las posibilidades para sentir, pensar, crear y relacionar. A través de la introspección, se explora los rincones más profundos de gratitud, abarcando no solo los aspectos que juzgamos perfectos, sino toda emoción, sensación y experiencia que integra la complejidad que habitamos.
Que podamos escuchar al Cuerpo y cuidarlo como el santuario a través del cual se manifiesta la existencia de cada instante. Namasté.