Steely Dan fue una banda atípica. Durante sus escasos 10 años de vida desfilaron en sus filas los mejores músicos de sesión de Los Angeles y Nueva York en busca del sonido perfecto. Una banda siempre cambiante salvo por tres elementos: una música con raíces de jazz, unas letras cínicas, y la fuerte amistad de sus miembros fundadores, Donald Fagen y Walter Becker.