No hay duda que Nayib Bukele tiene un estilo
muy particular para gobernar y hacer campaña. El presidente millennial de El
Salvador pasó de usar la mano dura, a la mano super dura, y no le apenan las
críticas en lo más mínimo. Por el contrario, es parte de su imagen, al punto de
haberse autonombrado "el dictador más cool del mundo mundial".