Tienes vaginismo primario. Nunca pudiste introducirte nada, o con muchísimo malestar. Y cuando escuchas los testimonios, piensas: ¿cómo podré yo hacer este proceso?
Y lo irónico es que a pesar de que la mayoría tenéis esta expectativa, la realidad es que lo acabáis superando. Hoy hablo con Geneva sobre expectativas y realidad en el tratamiento del vaginismo.