Tímido y silencioso, hasta hace poco, no se sabía nada de lo que se escondía bajo uno de los Parques Naturales más pintorescos, extensos y visitados de los Estados Unidos: el Parque Nacional de Yellowstone. Catalogado como el gigante dormido posee 90 km2 de cráter, la fuerza de la erupción en forma de caldera en Yellowstone equivaldría a 1.000 bombas de Hiroshima cada segundo, y las cenizas y el gas emanado alcanzarían la atmósfera en segundos, provocando un invierno volcánico mundial.