Yo no estaba buscando una historia.
Tampoco esperaba que alguien me la contara.
Pero hace un tiempo, una enfermera me la confeso.
No quiso dar su nombre, ni nada que la identificara.
Me dijo que no quería morirse con eso adentro. Y que, si algún día alguien preguntaba por ella...
...solo dijera que la sala cuatro nunca existió.
Pero existe.
Y algo sigue allí respirando.
La historia comienza en un hospital de Caracas, Venezuela.
Un turno como cualquier otro...
Hasta que llego una paciente sin nombre, sin documentos...
...sin nadie que la reclamara.
Solo traía una cosa:
Una sonrisa clavada en la cara que nunca desaparecía.
Ni cuando dormía.
Este es el primer episodio de Susurros del Mas Alla.
Y si estas aquí...
...es porque algo dentro de ti también quiere escuchar lo que nunca debió contarse.
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si quieres que te siga contando lo que nadie mas se atreve a decir en voz alta.
Nos escuchamos... en la próxima oscuridad 🕯️
— Edelyn Daboin
La voz detrás de lo que nadie se atreve a contar.