Después de tanto tiempo separadas, decidimos hacer algo por esta relación. Este amor a distancia no podía seguir más, así que optamos por darnos nuevos aires: NOS JUNTAMOS EN PERSONA. No les vamos a mentir; fue un divague, algo disperso, pero al fin de cuentas, trabajo honesto. Conversamos acerca de la precarización de les trabajadores del arte, de cómo nos afecta esto a nosotras e intentamos vincularlo con la creación de la nueva constitución. Además tuvimos un invitado muy especial, el cual se aburrió de nosotras a los 15 minutos y quiso retirarse de la forma menos respetuosa posible.