Decidimos hacer algo distinto: bajamos un poco la guardia y elegimos el amor, el romance y el caos emocional de Love Actually de Richard Curtis como nuestro regalo navideño para ustedes.
Porque sí: Love Actually es muchas películas al mismo tiempo.
Historias que se cruzan, amores que funcionan, otros que no tanto, gestos románticos gigantescos, silencios incómodos, personajes entrañables y otros que envejecieron… digamos, de forma discutible. Pero ahí está su magia: no busca ser perfecta, busca ser sentida.
En este episodio hablamos de por qué esta película sigue volviendo cada diciembre, de su estructura coral, de cómo entiende el amor desde múltiples edades, clases y expectativas, y de ese extraño consuelo que ofrece incluso cuando sabemos que varias de sus historias no resistirían una segunda mirada racional.
Love Actually no es solo una comedia romántica: es una cápsula emocional de principios de los 2000, un abrazo desordenado, una película que se permite creer —aunque sea por dos horas— que el amor está en todas partes. Incluso cuando no queremos admitirlo.
Dale play a nuestro regalo de Navidad. Nosotros ponemos la conversación; tú traes el espíritu navideño.