No dejes que tu realidad defina tu identidad.
Dios te llamó vencedor, aunque el entorno te diga lo contrario. Como Gedeói puedes estar escondido... pero Dios ya vio al guerrero que hay en ti.
Hoy es el día para creerle más a Su promesa que a tus pensamientos.
Evalúa, avanza y rodéate de lo que te impulsa.
Comparte esto con alguien que necesite recordar quién es en Dios.