Hoy hablamos sobre sentirnos a la deriva, de esos momentos sin complicidad alguna donde hemos dado cara al desnudo. De llorar frente a tu jefe/a, de explotar en la calle sin gente conocida a tu alrededor, de esos días hospitalizada sintiéndote como objeto de estudio, de sentir que todo el mundo está mejor que tú. Hoy nos abrazamos y hablamos de torpezas y eventualidades y quizás lleguemos a la conclusión de que todes más de una vez nos sentimos solitos.