No les ha pasado que de repente llevan una vida tan rutinaria que pocas veces se sientan a reflexionar sobre sus emociones, sus actividades realizadas y simplemente siguen con su día y llega un punto donde ya no hay emoción, alegría, sentimientos de placer y parece que todo sigue una línea recta. La invitación de esta semana es que paren un poco lo que están haciendo y hagan consciente lo que están sintiendo o dejando de sentir. Porque a veces olvidamos disfrutas de las pequeñas cosas y de agradecer