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El posmodernismo, en sí mismo, no es ni malo ni bueno, errado o acertado. Es, como todas las filosofías que han existido a través de la historia de la humanidad, una herramienta cognitiva. Desde que tenemos conciencia, hemos tratado de tener respuestas para todas las cosas, y la filosofía ha sido el vehículo para intentar lograrlo. Filosofías van, filosofías vienen y así seguimos avanzando en la espiral del conocimiento. Lo que ayer nos parecía una idea brillante, una corriente sólida como el estoicismo o el racionalismo, mañana la cambiamos, y pasado mañana tendremos otra que refutará a la anterior. Ese flujo no es el problema; es la naturaleza del pensamiento.El verdadero conflicto, el peligro sistémico, ocurre cuando quieres construir, legislar y cimentar toda una sociedad con base en un sistema filosófico que, paradójicamente, niega la existencia de cimientos sólidos. ¿Qué pasa con esta sociedad cuando este sistema filosófico, al parecer, llega a su agotamiento o a su deformación extrema? ¿Qué pasa con las estructuras —como los derechos humanos— que se construyeron sobre la arena movediza de la relatividad absoluta?
By AulaDHEl posmodernismo, en sí mismo, no es ni malo ni bueno, errado o acertado. Es, como todas las filosofías que han existido a través de la historia de la humanidad, una herramienta cognitiva. Desde que tenemos conciencia, hemos tratado de tener respuestas para todas las cosas, y la filosofía ha sido el vehículo para intentar lograrlo. Filosofías van, filosofías vienen y así seguimos avanzando en la espiral del conocimiento. Lo que ayer nos parecía una idea brillante, una corriente sólida como el estoicismo o el racionalismo, mañana la cambiamos, y pasado mañana tendremos otra que refutará a la anterior. Ese flujo no es el problema; es la naturaleza del pensamiento.El verdadero conflicto, el peligro sistémico, ocurre cuando quieres construir, legislar y cimentar toda una sociedad con base en un sistema filosófico que, paradójicamente, niega la existencia de cimientos sólidos. ¿Qué pasa con esta sociedad cuando este sistema filosófico, al parecer, llega a su agotamiento o a su deformación extrema? ¿Qué pasa con las estructuras —como los derechos humanos— que se construyeron sobre la arena movediza de la relatividad absoluta?