Rogelio (@rdibarra) y Salvador (@esemejia) analizan el circo legislativo de las sesiones virtuales del Congreso mexicano, donde parecería que votar iniciativas y jugar pádel pueden hacerse al mismo tiempo… al menos según el Diputado Cuauhtémoc Blanco, captado en plena partida mientras “participaba” en Comisiones.
Entre micrófonos apagados, cámaras desconectadas y legisladores multitask, reflexionamos sobre los riesgos constitucionales y políticos de un Poder Legislativo que se ha convertido en una videollamada eterna: sin control, sin transparencia y sin responsabilidad.
¿Puede funcionar una democracia cuando sus legisladores están en la cancha mientras las leyes se deciden en la pantalla? ¿O ya normalizamos que las reformas constitucionales se aprueben entre partidos de pádel, cafés en Starbucks y sesiones en piloto automático?