Rogelio (@rdibarra) y Salvador (@esemejia) aprovechan el Anticorruption Day para prender las luces de emergencia: después de siete años de la 4T, el país llega a esta fecha con instituciones debilitadas, promesas incumplidas y una narrativa anticorrupción que ya no alcanza para tapar los números rojos.
Entre la desaparición del INAI, la cooptación del SNA, la simulación institucional y un sistema de fiscalización cada vez más inofensivo, México enfrenta su peor retroceso en percepción de corrupción en más de una década. La 4T prometió barrer las escaleras “de arriba hacia abajo”, pero en el camino se fueron las escaleras, el trapeador y hasta el edificio.
Mientras el gobierno presume moral, los datos muestran realidad: controles debilitados, impunidad creciente y un nuevo ciclo político que hereda un Estado más frágil frente a la corrupción.