Como dijimos antes, nidá literalmente significa "separada". Nidá describe el momento de separación física
entre la mujer y su esposo al comienzo de su período o de otra sangre originada en el útero. La razón para
esta "separación" es que la aparición de sangre señala el cambio de la mujer desde un estado de tahará
(pureza espiritual) hacia un estado de tumá (impureza espiritual) [Estos conceptos serán explicados más
adelante]. Una vez que cesa el sangrado, la mujer debe contar siete días limpios antes de ir a la mikve para
limpiarse a sí misma de la impureza ritual. Durante este tiempo, está prohibido el contacto físico y por
supuesto las relaciones sexuales entre marido y mujer. Sólo al recuperar el estado de pureza, lo cual se logra a
través de una especie de renacimiento al sumergirse en las aguas de la mikve, el hombre y la mujer vuelven a
estar mutuamente permitidos.