La referencia al “gozo del Señor” en Nehemías 8:10 se refiere al menos al gozo que el Señor mismo brinda. “Ya pueden irse. Coman bien, tomen bebidas dulces y compartan su comida con quienes no tengan nada, porque este día ha sido consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, pues el gozo del Señor es nuestra fortaleza” (NVI). Y el gozo al que se refiere Hebreos 12:2 es claramente el gozo que el mismo Jesús tiene hoy en el cielo y que lo sostuvo a través del sufrimiento. Dice: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios”.