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Hace poco vi que una modelo argentina, joven, famosa, con todos los privilegios que te podés imaginar, lanzó su novela con Penguin. Y encima, en la premisa había algo parecido a lo que estoy escribiendo yo ahora.
Te confieso que lo primero que sentí no fue alegría ni admiración. Fue un golpe directo acá en el estómago, de esos que reconoces enseguida. Un golpe de cortisol puro.
Ahora, lo que me pareció interesante no fue la emoción en sí, sino lo que empecé a decirme a mí misma a partir de ahí: Que llego tarde, que no tengo lo que tiene ella, que a mí no se me ocurrió esa idea antes... Todo eso, en cuestión de segundos, a partir de un carrusel de Instagram.
Soltando la comparación y transmutando la envidia
El problema de la torta no es la comparación en sí, ya que es un instinto humano completamente normal y hasta útil para innovar. El problema es cuando la usas para lastimarte, cuando tomas el éxito de otra persona y lo conviertes en evidencia de todo lo que te falta a ti. Ahí ya no es admiración disfrazada, sino que es la famosa envidia. Y la envidia no liberada se queda en el cuerpo como energía estancada que te frena sin que te des cuenta.
Lo que propongo en esta sesión es algo que a mí me pareció bastante revelador cuando lo hice: antes de hacer tapping, escribes en dos páginas con el prompt que te comparto en el video. Lo que aparece entre esas dos páginas es donde tenemos el trabajo real.
A partir de acá, el ejercicio de journaling completo y la sesión de tapping son exclusivos para suscriptores de pago de Sublime.
Si todavía no estás suscrita, este es un buen momento para unirte, especialmente si quieres recibir una práctica nueva cada semana para ir desbloqueando cosas que a veces ni sabías que estaban ahí.
By Gabriela HigaHace poco vi que una modelo argentina, joven, famosa, con todos los privilegios que te podés imaginar, lanzó su novela con Penguin. Y encima, en la premisa había algo parecido a lo que estoy escribiendo yo ahora.
Te confieso que lo primero que sentí no fue alegría ni admiración. Fue un golpe directo acá en el estómago, de esos que reconoces enseguida. Un golpe de cortisol puro.
Ahora, lo que me pareció interesante no fue la emoción en sí, sino lo que empecé a decirme a mí misma a partir de ahí: Que llego tarde, que no tengo lo que tiene ella, que a mí no se me ocurrió esa idea antes... Todo eso, en cuestión de segundos, a partir de un carrusel de Instagram.
Soltando la comparación y transmutando la envidia
El problema de la torta no es la comparación en sí, ya que es un instinto humano completamente normal y hasta útil para innovar. El problema es cuando la usas para lastimarte, cuando tomas el éxito de otra persona y lo conviertes en evidencia de todo lo que te falta a ti. Ahí ya no es admiración disfrazada, sino que es la famosa envidia. Y la envidia no liberada se queda en el cuerpo como energía estancada que te frena sin que te des cuenta.
Lo que propongo en esta sesión es algo que a mí me pareció bastante revelador cuando lo hice: antes de hacer tapping, escribes en dos páginas con el prompt que te comparto en el video. Lo que aparece entre esas dos páginas es donde tenemos el trabajo real.
A partir de acá, el ejercicio de journaling completo y la sesión de tapping son exclusivos para suscriptores de pago de Sublime.
Si todavía no estás suscrita, este es un buen momento para unirte, especialmente si quieres recibir una práctica nueva cada semana para ir desbloqueando cosas que a veces ni sabías que estaban ahí.