De pequeña siempre me advertían sobre la adolescencia, cómo estaría en la edad del pavo, que me saldrían espinillas y pelos. Pero se olvidaron avisarme de muchas otras cosas que me hubiese venido muy bien saber. Hoy hablo de lo que me trajo la pubertad, menstruación, olores, acné, depilaciones y más. Y comparto mi experiencia con la segunda pubertad, que fue más horrorosa que la primera porque no tenía ni idea de que podía pasar. Sin pelo en la lengua te doy mis consejos y te cuento en detalle mis cosas más íntimas, que al final, al hacerlas tan tabú, se han convertido casi en secretos.