Migrar es una experiencia que transforma, pero también duele. En este episodio abrimos un espacio honesto para hablar del dolor que muchas veces se esconde detrás del sueño de vivir en otro país o en otra ciudad: la despedida de lo familiar, la nostalgia por los sabores, olores y afectos que nos formaron, la dificultad de hacer nuevos vínculos como adultos, la incomodidad de adaptarse a ritmos y formas distintas de ser, hablar, sentir. ¿Qué pasa en nuestro cuerpo, en nuestra energía, cuando entramos en el cambio de la migración? ¿Qué recursos pueden acompañarnos en el tránsito entre culturas? ¿Qué diferencia a quienes logran adaptarse de quienes viven atrapados en una burbuja de exilio permanente?
Les compartimos recomendaciones amorosas y prácticas para enraizarnos en un nuevo territorio sin dejar de honrar nuestras raíces. A veces, migrar es también una oportunidad para aprender a ser más flexibles, más abiertos, más humanos.
Con amor,
Marián y Anita.