Con la militarización de la plaza Tahrir de El Cairo, el presidente de Egipto, Abdelfatah Sisi, evitó que el décimo aniversario de la "primavera egipcia" fuera conmemorado este 25 de enero. En un discurso, recomendó a los jóvenes que participaron de aquella revuelta a invertir sus "esfuerzos" en "el desarrollo" del país.