¿Os acordáis de Chucky, el muñeco diabólico? Bueno, pues este relato es un poco como si Chucky fuera el muñeco menos aterrador del mundo.
RL Stine plagiándose a sí mismo, juegos de palabras forzados, segundos sentidos locos... ¡El día de Reyes nunca tuvisteis un regalo como este!
¡Qué miedo váis a pasar!