Hoy vamos a hablar de eso que todos conocemos: la resaca moral. Esa sensación que llega cuando te despiertas después de una noche de fiesta, miras el móvil… y rezas porque el grupo de WhatsApp no tenga 247 mensajes diciendo: ‘¿Pero tú qué hiciste anoche?’
Hablaremos del noble arte de cagarla en público: desde mandar un audio insultando a tu jefe… directamente a tu jefe, hasta confundir la pista de baile con un confesionario. El tipico “Ejjj que te quiero muyo...bro”