Hay grandes alegrías: casarse, comprarse una casa, ganar la lotería…
pero luego están las pequeñas alegrías.
Las que no salen en Instagram.
Las que pasan rápido… pero te arreglan el día.
El trozo de pan que guardas a propósito para rebañar el huevo frito.
No por hambre. Por respeto.
Porque la felicidad no siempre es una puesta de sol en Bali.
A veces es algo mucho más humilde.
Y para todo ello nos ayuda nuestro #Joaquinderbeti