El poder de Dios se libera cuando oramos con fe, confiando y creyéndole a Él, porque a Él le agrada la fe. La expectativa es un atributo de la fe que conlleva su propio tipo de poder: el poder de la esperanza. La fe llega al campo espiritual y espera que el poder sobrenatural de Dios aparezca y haga lo que ninguna persona en la Tierra pudiera hacer