Un doblete sísmico golpeó a Venezuela el 24 de junio. Su fuerza no sólo dejó miles de muertos, desaparecidos y edificios destruidos. Mostró al mundo el deterioro institucional, la crisis humanitaria y la disputa por el control político y económico del país. ¿Quién controla la reconstrucción? ¿Qué papel juega Estados Unidos, que protege al gobierno chavista tras la caída de Nicolás Maduro? ¿Y qué futuro se abre para una sociedad atrapada entre la urgencia humanitaria y la disputa por el poder?