En verano de 2023 los vecinos de Almansa empezaron a notar un mal olor del que pronto descubrieron el origen. Tras el reinicio de la actividad de una fábrica de fertilizantes orgánicos, había un proyecto más grande de biogás donde se querían tratar 320.000 toneladas de residuos orgánicos. En ese momento echó a andar Stop Biogás Almansa, una plataforma vecinal que tras investigar el proyecto, los fallos y los permisos; presentar alegaciones, y manifestarse una y otra vez para protestar, ha conseguido parar el proyecto. «Aunque la empresa ha recurrido y estamos pendientes de qué sucederá», dice Virgilio Martínez, ingeniero técnico industrial y portavoz de Stop Biogás.