Misiles que son capaces de superar por 10 la velocidad del sonido, cubrir miles de kilómetros y que, además, son maniobrables. Los llamados misiles hipersónicos, algunos como el Fatah, son la «joya de la corona de este conflicto», dice uno de los consultados para este reportaje y uno de los motivos que alegó Trump para iniciar el ataque.
Aunque la información sobre armamento es siempre bastante restrictiva (más en el caso de Irán), se habla de que en su arsenal, el país cuenta con misiles balísticos tan potentes como el Sejjil y el Khorramshahr, hipersónicos en la reentrada a la atmósfera y que tienen un alcance de hasta 2.000 km y una carga de entre 1.600 y 1.800 kg. El Shahab-3, de medio alcance, 1.300 km, es capaz de alcanzar Israel. El Emad, misil tierra-tierra, cuenta también con un rango operativo de entre 1.700 y 1.800 kilómetros.