En los primeros tres capítulos de la primera sección, hablando desde un punto de vista espiritual, hemos estado como en la cumbre del monte de la transfiguración, por ser este pasaje probablemente el punto espiritual más alto del Nuevo Testamento. Y fue por ese motivo que dedicamos tanto tiempo en dichos capítulos. En esta última sección práctica, descendemos al nivel del diario vivir.