Josafat era rey de Judá (su reinado tuvo lugar después de la división de los reinos de Israel al norte y Judá al sur). Aunque no fue un rey perfecto (en el capítulo 18 vemos, por ejemplo, su desobediencia al aliarse con el malvado Acab, rey de Israel), fue un buen rey, que hizo reformas militares, políticas, judiciales y religiosas en Judá.