La cultura el país, la crianza y hasta lo que ves día a día, modelan ciertos aspectos de nuestra conducta. Aspectos que la mayoría de veces, se ven normalizados por quienes nos rodean.
Somos seres que con la única razón de empatizar con nuestro colectivo, hacemos decimos y actuamos de una forma que quizás no sea la más equitativa, pero inconscientemente nos refugiamos en algún paradigma social. Uno de esos grandes paradigmas es el sexismo, el cual, más que nada, es una actitud que promueve los estereotipos de roles sociales basados en el sexo al que pertenezcamos.
Sí, es cierto que biológica y físicamente tenemos múltiples diferencias entre un sexo y otro, pero éstas no dictan que tengamos que escoger una profesión, un color o incluso, el tamaño de nuestros vehículos basados en nuestros genitales.
Como es costumbre, resaltamos que no somos expertos en el tema y que sólo compartimos nuestro punto de vista, sin buscar a ofender o denigrar a quienes opinan diferente a nosotros.