Hermanos y hermanas: Reconocer al Señor, como lo hizo Juan, es el preludio de un milagro de Jesucristo Resucitado, la pesca milagrosa. Luego Jesús los recibe con la comida hecha, pescado y pan, así dando de comer a los suyos nos evoca la Eucaristía que será el alimento de toda la Iglesia y finalmente, Pedro reconfirma su amor a Jesús tres veces y luego recibe el encargo del Maestro de liderar a los suyos. Unámonos en esta santa Eucaristía a Jesús.