El colectivo lleva 6 años investigando las huellas de los Muiscas en las formas textiles que se encuentran en prácticas campesinas e indígenas de los departamentos de Boyacá, Santander y Cundinamarca. Este ejercicio ha permitido reconocer el saber ancestral textil de herencia muisca con el fin de construir un cuerpo de conocimiento alrededor la creación textil que recupere y fortalezca la cultura originaria en los territorios.