Nos subimos a Silver, y cumplimos la promesa, regresamos a Derry, a medida que nos acercamos al pueblo donde la maldad abunda, vamos recordando sucesos que ya había ocurrido y olvidamos. En esta ocasión, la versión adulta del club de los perdedores vuelve a juntarse, dejando de lado sus estropeadas vidas para enfrentar la amenaza de Pennywise de una vez para siempre. Con mayor presupuesto y más soltura, Andy Muschietti vuelve a tomar las riendas de la dirección para concluir una película de casi tres horas de duración y un elenco inmejorable. Acompáñennos, a hacerle frente a nuestros miedos y comprobar si la secuela flota o se hunde.