El Apóstol Pablo escribió: “ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios”. Como seguidores de Jesús, esto incluye que nuestras habilidades comunicativas sean hechas para su gloria. Por mi parte, todos los días escribo correos electrónicos, y estoy segura que tú también lo haces. Quiero que los correos que yo envío traigan honra a Dios, y no deshonra.