Cerrar una tarjeta de crédito puede perjudicar su crédito al reducir el límite de crédito disponible y la antigüedad promedio de las cuentas, lo que afecta el puntaje crediticio. Sin embargo, el daño es reparable, y en algunos casos, como altas tarifas anuales o divorcio, puede ser justificable cerrar una cuenta. Es posible cerrar una cuenta sin dañar el puntaje si se maneja correctamente, manteniendo bajos los saldos de otras tarjetas y revisando los informes de crédito después del cierre.