Tpor Equipo de Redacciónoctubre 16, 2018
Todos en algún momento de nuestra vida hemos pasado por situaciones difíciles en las que perdemos el ánimo y la fuerza. Algunas personas han perdido las ganas de vivir durante temporadas difíciles en su vida. En la Biblia podemos ver cómo incluso los hombres que seguían al Señor pasaron por estos momentos. Tener sentimientos de desánimo es parte de nuestra humanidad. Pero es importante reconocer los problemas y las situaciones que nos desgastan y buscar a Dios para que nos dé fortaleza. ¡Sí! ¡Dios es quien puede fortalecernos!
ES EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR DONDE ENCONTRAMOS FUERZA EN MEDIO DE LAS PRUEBAS Y DIFICULTADES.
La definición de fortalecer es “la acción de dar fuerza a algo o alguien.” El deseo de Dios es darnos fuerza, porque Él quiere un pueblo fuerte. La fortaleza que Dios nos puede dar no solo es física sino también espiritual y moral. Muchas veces el desgaste interior es más pesado que el desgaste físico. Como cristianos debemos reconocer a Dios como nuestra fuente de fortaleza antes que cualquier persona, cosa o método. Es en la presencia del Señor donde encontramos fuerza en medio de las pruebas y dificultades.
Necesitamos la ayuda del Señor en todos los proyectos que hacemos y en todas las cosas que podemos emprender. El apóstol Pablo escribió: “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio” (1 Tim. 1:12). El apóstol Pablo reconoció que durante su tiempo en el ministerio Dios fue su fuente de fortaleza.