En una empresa, el colaborador está enteramente inmerso en ser eficiente en su tarea, cumplir las actividades, enviar los correos, atender las llamadas, visitar los clientes, etc., etc. Y al final, mantenerse en pie dentro de su trabajo, recibiendo su premio, una representación monetaria.
No hay un involucramiento hacia el crecimiento de sus competencia y calidad como profesional y ser humano, solo se es eficiente, el resto no interesa.