Hoy no hablamos de bandos ni de quién tiene razón en una guerra.
Hablamos de la distancia.
La distancia entre quienes deciden mandar a otros a pelear y quienes realmente viven la pérdida.
Familias políticas que, generación tras generación, nunca pusieron el cuerpo.
No es acusación de cobardía.
Es reconocer una limitación humana: cuando nunca sentiste de cerca ese vacío, ¿podés entender realmente el peso de enviar a otros?
Soy Sebas. Esto es The Sebas Way.