Para celebrar el Día de la Madre, el pastor Ben pronunció un conmovedor mensaje que destacó el diseño divino y el valor de la mujer, enfatizando que, si bien hombres y mujeres son iguales, son divinamente diferentes. Señaló que las mujeres son incubadoras y multiplicadoras, generando vida y cumpliendo tareas únicas que Dios les encomendó. El pastor Ben señaló que Jesús restauró la dignidad y el valor de la mujer a través de su ministerio, revirtiendo la maldición de la opresión que comenzó con la caída de Adán y Eva. Compartió que el Reino ofrece acceso a la autoridad y al propósito a través de la fe, no del género, y presentó ejemplos como Débora y Jael, mujeres valientes que desempeñan roles diferentes pero igualmente poderosos.