2Corintios 4:18 “No mirando nosotros las cosas que se ven,
sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales,
pero las que no se ven son eternas.”
El rey Salomón lo expuso de esta manera: Eclesiastés 3:15
“Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que
pasó.” Lo que quiso decir Salomón es que todas las cosas se repiten en
cada época y en cada persona. Para Salomón no había motivos para
angustiarse de lo que estuviera pasando porque él había entendido que
todo lo que pasa anteriormente, ya había ocurrido y que se repetía
para enseñarles a los hombres a temer delante de Dios; quien tiene el
poder de hacer volver una y otra vez las cosas que los hombres temen
a su vida.
El mismo apóstol Pedro escribe diciendo que no debes
sorprenderte si alguna prueba ha venido a tu vida y que recuerdes que
los mismos padecimientos lo sufren otros cristianos alrededor del
mundo por amor a Cristo. (1Pedro 5:8-11 [BLS] “Estén siempre atentos y
listos para lo que venga, pues su enemigo, el diablo, anda buscando a
quien destruir. ¡Hasta parece un león hambriento! (9) Resistan los
ataques del diablo; confíen siempre en Dios y nunca duden de Él. Ya
saben que en todo el mundo otros seguidores de Cristo están sufriendo
como ustedes. (10) Pero después de que ustedes hayan sufrido por un
poco de tiempo, Dios hará que todo vuelva a estar bien y que ustedes
nunca dejen de confiar en Él; les dará fuerzas para que no se desanimen,
y hará que siempre estén seguros de lo que creen. Recuerden que Dios
nos ha elegido por medio de Jesucristo, para que formemos parte de su
maravilloso reino. (11) ¡Que Dios reine con poder para siempre! Amén.”).