Por: Tatiana Bahamón Méndez
El amor de un minino transforma, pero la suma de cuatro trasciende todo tipo de frontera. Esto es amor a la gata.
Como toda historia tiene un inicio, esta empezará en Brasil, un país de Sudamérica mayormente tropical y lleno de mucha festividad, del cual Brenda Bueno es originaria. Como buena brasilera siempre ha sido amante de los animales, sin embargo, en su casa existían ciertas reglas que le impedían tener gatos; su mayor logro fue tener de compañero un perro, pero con su viaje a Colombia debió dejarlo en casa con su madre.
La llegada de Brenda a nuestro país estuvo guiada por el amor, pues fue precisamente aquí en donde se enamoró de su actual esposo con quien hoy conforma una hermosa familia gatuna. ¿pero cómo surgió? Pocos meses de residir en Colombia Brenda sintió la necesidad de tener una compañía y que mejor que experimentar ser mamá gatuna primeriza.