
Sign up to save your podcasts
Or


Un cuento para dormir para niños. Esta mañana preparan una mochila pequeña: un cepillo de dientes, un pijama, y Mochi, encima de todo. Hoy, Emma va a casa de la Tía. Mamá se lo explica sin prisa: juegas, te ríes, y esta noche vengo a buscarte. Prometido. «¿Mamá vuelve?», pregunta Emma. «Mamá vuelve. Siempre». Y antes de irse, Mamá abraza a Emma muy fuerte, con Mochi entre las dos.
Poc-poc-poc, hace el corazón de Mochi, muy rápido: guarda ese mimo con mucho cuidado. En casa de la Tía todo es nuevo: una mesa nueva, una alfombra nueva, juguetes que Emma no conoce, una silla un poco demasiado grande. Demasiado de nuevo, de golpe, es mucho para una niña pequeña, y Emma abraza a Mochi muy fuerte. Pero la Tía es dulce, prepara una rica merienda, canta una canción nueva, y el día pasa, muy despacito. Emma juega, se ríe, casi se olvida.
Por la noche, Mamá vuelve, como prometió. Después del baño, el pijama y el beso-faro, Emma se duerme muy tranquila. En el mundo de la noche, Pantin quiere saber cómo estuvo el día, y Nina encuentra a Mochi bien cargado. Hay mucho que guardar, así que Nina propone ir una cosa a la vez. Primero la mesa nueva, luego la alfombra nueva, luego los juguetes desconocidos, uno por uno. Y en la caja de los mimos, encima de todos, brilla un ovillo más calentito que los otros: el mimo de Mamá de esta mañana, antes de irse.
Este cuento para cuando mamá no está muestra algo muy tranquilizador para los más pequeños: el mimo de Mamá nunca se va. Mochi lo guardó contra él todo el día, bien calentito, como una reserva de calor. Tu hijo descubre que quedarse con otra persona puede traer mucho de nuevo de golpe, que adaptarse lleva su tiempo, y que Mamá siempre vuelve. El reencuentro llega mucho antes de dormir, para que nadie tenga que preocuparse.
Pelota rueda muy despacito hasta la caja, como para agregar un poco de su alegría de la noche. Mochi enrolla el ovillo dorado alrededor del «demasiado de nuevo» del día: «Un peluche guarda todos los mimos adentro. Hasta los de la mañana, para todo un día muy largo». Pantin empieza a contar que en sus tiempos cuidaban a los niños en casa de la vecina, que tenía un gato, y se duerme. Por la mañana, Emma abre los ojos: «¡Ma-má! ¡Mo-chi!». Mamá está ahí, como siempre.
Aquí nadie apura a Emma. Se guarda lo nuevo en orden, poco a poco, y se muestra que el amor sigue ahí aunque Mamá no esté: esta manera de acompañar una emoción en lugar de apurarla es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y la próxima vez, en casa de la Tía, todo va a ser un poco menos nuevo, un poco más familiar.
Un cuento del peluche sin pantallas, pensado para niños desde los 2 años, ideal para escuchar bien calentitos a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. 🧸
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, Nino el Bombero, Mochi el peluche, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Un cuento para dormir para niños. Hoy hace un poco de frío, el viento sopla muy suave contra la ventana, y Mamá enciende la calefacción. Emma pone la mano encima: «¡Caliente! ¡Bien caliente!». Esta noche, la casa va a estar bien calentita. Todo el día, un airecito caliente circula de cuarto en cuarto, y Mochi, el peluche de Emma, mira y escucha, como siempre de día, sin decir nada.
Por la noche, bajo un edredón-pradera más tibio que de costumbre, Emma se duerme bien calentita. Llega el mundo de la noche: la lamparita se convierte en una luna posada, y Mochi hace el saludo del estante a Pantin, a Pelota y a Nina. Y de pronto, un ruido que nadie conoce: glouglou-cloc, hace la casa. Pelota se queda toda tiesa. Hasta Pantin, que tiene mucha edad, nunca lo había oído.
Mochi, calmado y curioso, propone ir a ver. Y ahí van, todos juntos, muy despacito por la isla mullida: Mochi adelante, Pantin que cruje a cada paso, Nina que cuenta sus pasos muy bajito, Pelota que rebota menos fuerte que de costumbre. En el rincón del cuarto encuentran el radiador, bien caliente, muy tranquilo. Es él quien canta cuando calienta. Nina pone su pata sobre el metal tibio: es suave, nada inquietante. Y como un amigo que canta merece un nombre, lo llaman Glouglou.
A lo largo de este cuento sobre ruidos de noche, tu hijo descubre que cada ruido de la casa tiene una explicación suave. No se le tranquiliza con un discurso: se va a ver, juntos, de dónde viene el ruido, y se le pone un nombre. Es el único episodio en el que el mundo de la noche sale de expedición, una expedición minúscula que nunca sale del cuarto, y el radiador termina convertido en un amigo más de la casa.
«Buenas noches, Glouglou», dice Mochi, y Glouglou responde con un glouglou-cloc muy suave, casi tierno. De vuelta al estante, Mochi abre su caja de los mimos y elige el de la mañana, cuando Emma pone su mano en el radiador, muy contenta, para envolver el pequeño miedo. Por la mañana, Mamá escucha: el radiador canta. Emma agudiza el oído, encantada: «¡Glouglou!». Esta noche, si canta otra vez, ella lo sabrá.
Nadie se ríe del susto de Pelota, y nadie hace como si el ruido no existiera. Se toma en serio, se va a mirar, y se le dice buenas noches: esta manera de domesticar un miedo en lugar de negarlo es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y mientras tanto, en su rincón, Glouglou vela muy suave, y el poc-poc del corazón de Mochi se hace más lento, hasta casi nada.
Un cuento del peluche sin pantallas, pensado para niños desde los 2 años, ideal para escuchar bien calentitos a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. 🧸
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, Nino el Bombero, Mochi el peluche, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Un cuento para dormir para niños. En el cuarto de Emma hay una lamparita con forma de hongo, con un botoncito muy pequeño, redondo y suave. Esta noche, Emma puede encenderla ella solita. Acerca el dedo, duda, empuja. Clic: una luz muy suave, color miel, crece despacito como un solecito que despierta. «¡Emma la enciende!», dice, muy orgullosa, y Mamá la felicita.
Por la noche, después del baño y del beso-faro, que se queda encendido toda la noche, aunque la lamparita se duerma, Emma se duerme con la lucecita color miel muy cerca. Entonces llega el mundo de la noche: la lamparita se convierte en una luna posada, la alfombra en una isla mullida, y Mochi hace el saludo del estante con Pantin, Pelota y Nina. Y de repente, la lunita posada parpadea, una vez, dos veces, y se apaga por completo. Tiene un capricho.
Boing-boing-boing: Pelota, muy asustada, rebota para todos lados en la oscuridad. Nina ya no ve sus patas. Entonces Mochi, muy calmado, les pide que miren bien. En la frente de Emma, el beso-faro brilla todavía mejor, como una estrellita posada sobre ella. Y por la ventana, detrás de la cortina que respira, aparecen las estrellas de verdad: una, otra más, y otra más, hasta el fondo del cielo. Pelota deja de rebotar. La oscuridad no es tan oscura, en realidad.
A lo largo de este cuento sobre la oscuridad, tu hijo descubre que la noche no es un gran vacío negro. «La oscuridad es solo la luz que se esconde un poco, para dejar brillar otras luces», dice Mochi. El miedo es pequeño y breve, nunca se alarga, y se resuelve con algo concreto y bonito, nunca con un discurso. Ideal para los niños que miran su lamparita antes de cerrar los ojos.
Mochi abre su corazón y elige el mimo de la primerísima noche en que se enciende la lamparita, el del primerísimo «bonito, bonito», para envolver el pequeño miedo. Clic: la lamparita se vuelve a encender ella solita, como si también se hubiera quedado un poquito dormida, y Nina le da la bienvenida. Por la mañana, Emma mira su lamparita con una sonrisita más. Y si parpadea de nuevo, no importa: las estrellas nunca se apagan del todo.
Nadie regaña a Pelota por su susto, y nadie finge que la oscuridad no existe. Se quedan juntos, un momento en silencio, y miran: esta manera de responder a un miedo con belleza, y no con huida, es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y mientras tanto, Pantin empieza a contar que en sus tiempos solo había la luna de verdad, y se duerme en medio de su frase, como todas las noches.
Un cuento del peluche sin pantallas, pensado para niños desde los 2 años, ideal para escuchar bien calentitos a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. 🧸
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, Nino el Bombero, Mochi el peluche, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Esa noche, en la Aldea de las Calabazas, era la noche de Halloween, esa en la que, normalmente, todos los niños corren afuera de puerta en puerta para la gran búsqueda de caramelos. Pero esta noche… escucha. Llovía. Una lluvia suave, finita, que caía sobre las calabazas y hacía brillar la Plaza de los Faroles, una lluvia de terciopelo. Zélie está muy decepcionada: con esta lluvia, la búsqueda de caramelos es imposible, y hasta su gran sombrero hace ploc.
Réglisse, en cambio, está estupendamente, calentito junto al fuego: la lluvia, al menos, es un ruido que no da miedo, suave, ploc ploc ploc, como una nana. Entonces llaman a la puerta: es Boubou el monstruo, todo mojado y todo triste, que viene a buscar a Zélie. Pero llueve demasiado fuerte, y todas las casas han apagado sus faroles. La bonita fiesta de Halloween parece irse al agua de verdad.
Así que, en vez de enfurruñarse por la velada estropeada, a Zélie se le ocurre una idea calentita: ¿y si, en vez de correr afuera, hacen la fiesta dentro de casa? Invitan a los amigos, encienden las velas, comparten los caramelos junto al fuego, cuentan cuentos mientras la lluvia canta en la ventana. Y la búsqueda de caramelos se transforma, como por arte de magia, en la más dulce de las veladas.
Este cuento ayuda a tu hijo a domar la decepción, cuando algo muy esperado no sale como estaba previsto. Muestra, con suavidad, que un plan que se va al agua puede convertirse en un momento aún más bonito, y que uno puede elegir disfrutar de lo que tiene en vez de lamentar lo que ha perdido. Un bonito mensaje sobre soltar y sobre la alegría sencilla.
Y cuando toda la pandilla se reúne calentita, entre risas, caramelos compartidos y la lluvia de terciopelo repiqueteando suave afuera, ya nadie echa de menos la búsqueda de caramelos. El cuento se posa entonces muy suavemente, mecido por el ploc ploc de la lluvia, justo a tiempo para cerrar los ojos.
Zélie no se deja abatir por la decepción, y tampoco finge que no existe: la acoge, y luego busca con sus amigos la manera de reinventar la velada. Enseñarle a un pequeño que se puede rebotar con suavidad cuando se cancela un placer es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y afuera, la lluvia de terciopelo sigue cantando su nana sobre las calabazas dormidas.
Un cuento de Halloween tierno y sin pantallas, pensado para los más pequeños desde los 3 años, ideal para la hora de dormir, la siesta o el camino. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para llegar al sueño con calma. 🎃
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Esa noche, en la Aldea de las Calabazas, el aire estaba más fresco que de costumbre: el invierno se acercaba de verdad. Y en la Plaza de los Faroles, todos estaban preocupados, porque durante la noche había aparecido algo: una inmensa telaraña plateada, tendida entre los dos árboles más grandes, que brillaba en la niebla. Réglisse se asusta enseguida (una telaraña grande significa una araña grande, ¡y no le gustan nada las arañas, con tantas patas!).
Toda la Aldea quiere quemar la tela, arrancarla, deshacerse de ella cuanto antes. «¡Esa araña nos va a atrapar a todos!» Pero Zélie, mirando mejor, se da cuenta de que la tela no tiene forma de trampa: tiene dibujos, motivos bien regulares… ¡parece más bien un tejido de punto! Y en efecto, quien la tejió no es una araña malvada, sino Tricotine, una araña que teje.
Porque Tricotine, con sus ocho patas ágiles, no tiende ninguna trampa: teje preciosas bufandas y jerséis calentitos para proteger a la Aldea del frío que llega. Lo que todos tomaban por una amenaza era en realidad un regalo. Basta con ir a hablar con ella, en vez de espantarla, para descubrir a la más dulce y útil de las vecinas.
Este cuento le enseña a tu hijo a no juzgar por las apariencias, y a no tener miedo de lo que simplemente es diferente. Muestra, sin dar lecciones, que a menudo nos equivocamos con los demás cuando tenemos miedo, y que un poco de curiosidad y de amabilidad siempre valen más que la desconfianza. Un bonito mensaje sobre la tolerancia.
Y cuando toda la Aldea, bien calentita con las prendas de Tricotine, por fin viene a darle las gracias, la gran telaraña plateada ya no tiene nada de aterradora: brilla como un bonito encaje en la noche. El cuento se posa entonces muy suavemente, calentito bajo una bufanda nueva, justo a tiempo para cerrar los ojos.
Zélie no sigue el miedo de la multitud que quiere destruirlo todo: mira, piensa, va a ver de cerca antes de juzgar. Enseñarle a un pequeño a comprender antes de tener miedo es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y en la Plaza de los Faroles, los hilos plateados brillan suavemente, mientras Réglisse se prueba, como quien no quiere la cosa, su nuevo jerseicito.
Un cuento de Halloween tierno y sin pantallas, pensado para los más pequeños desde los 3 años, ideal para escuchar bien calentito a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. 🎃
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Un cuento para dormir para niños. Esta mañana, en la cocina de Emma, huele rico a pan tostado y a leche calentita. Mochi, su peluche, está sentado en la silla alta, muy limpio, muy tranquilo. Emma come su puré de manzana: una cucharada para ella, una cucharada para Mochi. Y zas, un poco de puré cae justo en la oreja de Mochi, la más suave, la que Emma siempre abraza.
Mamá lo dice enseguida, con su voz sin prisa: Mochi necesita una vueltita en la lavadora, y esta noche vuelve, bien suavecito, bien limpio, con Emma. Prometido. Emma escuchó bien la promesa. Todo el día juega y pega la oreja contra la puerta, una vez, dos veces. Espera a su peluche. Y por la noche, antes de dormir, Mochi vuelve: esponjoso, muy limpio, y oliendo a lavanda.
En el mundo de la noche, el saludo del estante empieza como siempre, pero Pantin husmea fuerte: esta noche, Mochi huele distinto. Nina lo encuentra más esponjoso que de costumbre, y Pelota rebota dos veces para comprobar que es él de verdad. Pero Mochi se queda callado, con la patita sobre la pancita. En la lavadora tuvo miedo: ¿y si el agua lavó sus mimos? Nina le propone mirar adentro. Mochi abre su corazón como una puertita, y ahí están todos los ovillos dorados. Nina los cuenta con la punta de su pata digna: no falta ni uno solo.
A lo largo de este cuento para lavar el peluche, tu hijo descubre que los mimos no se lavan. Una vueltita en la lavadora, un día de espera, y todo vuelve a su lugar antes de dormir. Es una historia para aprender a separarse un ratito del peluche con confianza: la promesa de Mamá llega desde la primerísima escena, para que ningún niño tenga tiempo de preocuparse, y la lavadora solo se oye muy despacito, a lo lejos.
Mochi toma el ovillo dorado de esa misma mañana y lo enrolla alrededor de su pequeño miedo al baño. «Un peluche guarda todos los mimos adentro. Hasta después de la lavadora», dice. Pantin empieza a contar que en sus tiempos se secaban en el tendedero, con las nubes, y se duerme en medio de la frase. Por la mañana, Emma abraza a Mochi muy fuerte: todavía huele un poquito a lavanda, y todos sus mimos siguen ahí, bien guardados, bien contados.
Aquí es el propio Mochi el que duda, y son sus amigos del estante los que lo tranquilizan, con ternura y un poco de humor: esta manera de mirar juntos, con calma, en lugar de decir «no pasa nada», es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y mientras tanto, bajo el edredón-pradera, huele un poquito a lavanda, y el poc-poc del corazón de Mochi se hace más lento, muy suave, hasta casi nada.
Un cuento del peluche sin pantallas, pensado para niños desde los 2 años, ideal para escuchar bien calentitos a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. 🧸
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, Nino el Bombero, Mochi el peluche, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Esa noche, en la Aldea de las Calabazas, era LA gran noche: ¡el Gran Desfile de Disfraces! Una vez al año, todos los habitantes se disfrazan y desfilan por la Plaza de los Faroles, y se elige el disfraz más bonito de la noche. Y este año, Zélie quería ganar, muchísimo. Su idea: crearse, con un movimiento de su varita, un magnífico disfraz de Princesa-Estrella, con un vestido que brilla, una corona de luna y una cola de arcoíris.
El único problema es que los hechizos de Zélie siempre hacen otra cosa de lo previsto… Pero esta noche, está segura, ¡va a funcionar! Levanta bien alto su varita de avellano, se concentra con todas sus fuerzas y lanza: «¡Abracada… PRINCESA!» Chof. En lugar de una princesa brillante, ahí está, convertida en una gran calabaza redonda. ¡Oh, no! Su bonito disfraz es un fracaso total.
Al principio, a Zélie le entran muchas ganas de llorar de vergüenza. Pero cuando avanza por la Plaza, toda redonda y torpe, pasa algo inesperado: todos se echan a reír, con una risa alegre y cálida. Su graciosa calabaza pone un ambientazo, y la fiesta, que amenazaba con ser un poco sosa, se convierte en la más alegre de todas las noches de Halloween.
Este cuento le muestra a tu hijo que un fracaso no es una catástrofe, y que uno puede reírse de sí mismo sin sentirse un inútil. Recuerda que la alegría que le regalas a los demás vale mucho más que un primer premio, y que ser gracioso y auténtico es a veces una manera aún mejor de ganar. Un bonito mensaje sobre la imperfección y el buen humor.
Y cuando toda la Aldea felicita a Zélie por haber salvado la fiesta sin querer y hecho reír a todos, se siente orgullosísima de su graciosa calabaza. La noche termina entre alegría y carcajadas, y el cuento se posa muy suavemente, con el corazón ligero, justo a tiempo para cerrar los ojos.
Nadie se ríe con maldad de Zélie, y Réglisse la consuela antes incluso de que ella se ría: le enseñan que equivocarse no es grave. Ayudar a un pequeño a transformar una torpeza en risas compartidas en vez de en vergüenza es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y bajo los faroles, las calabazas brillan suavemente en la niebla suave.
Un cuento de Halloween tierno y sin pantallas, pensado para los más pequeños desde los 3 años, ideal para la hora de dormir, la siesta o el camino. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para llegar al sueño con calma. 🎃
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Esa noche, en la Aldea de las Calabazas, Zélie y Réglisse paseaban justo al final del camino, allí donde ya nadie va nunca. Porque al final del camino hay una vieja casa toda torcida, con contraventanas que golpean y tablas que crujen, a la que todos llaman la Casa que da Miedo. Réglisse suplica que no vayan por ahí: todo el mundo sabe que está encantada, cruje, golpea, gime en la noche.
Pero Zélie aguza el oído y escucha de verdad el ruido que hace la casa. Y cuanto más escucha, menos parece un ruido que da miedo. «¿No te parece que es más bien un ruido triste?» Acercándose muy despacito, por fin comprenden: no es ni un fantasma, ni un monstruo. Suena más bien como alguien que llora bajito.
Porque la Casa que da Miedo, en realidad, es sobre todo una casa muy sola. Desde que ya nadie viene a verla, se siente abandonada, y todos sus crujidos son solo sus grandes sollozos. Basta con que Zélie y Réglisse entren, enciendan una lucecita, le hablen con dulzura y le hagan compañía, para que sus contraventanas dejen de golpear de tristeza.
Este cuento ayuda a tu hijo a mirar más allá de las apariencias, y a entender que lo que da miedo a veces esconde algo triste o solo, que solo necesita un poco de cariño. Doma con suavidad el miedo a las casas oscuras y a los ruidos de la noche, llenándolos de ternura en vez de escalofríos. Un bonito mensaje sobre la empatía.
Y cuando la vieja casa, por fin consolada, se ilumina por todas sus ventanas y ahora cruje de felicidad, ya no tiene nada de aterradora: hasta se convierte en el rincón más acogedor de la Aldea. El cuento se posa entonces muy suavemente, calentito con esta nueva amistad, justo a tiempo para cerrar los ojos.
Zélie no se deja arrastrar por el miedo de los demás y no juzga a la casa por su fama: escucha antes de creer lo que le cuentan. Tomarse el tiempo de entender lo que da miedo, en vez de huir, es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y en la noche suave, el cascabel de Réglisse suena bajito, como una musiquita tranquilizadora.
Un cuento de Halloween tierno y sin pantallas, pensado para los más pequeños desde los 3 años, ideal para escuchar bien calentito a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. 🎃
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Un cuento para dormir para niños. Aquí está el cuarto de Emma, una niña de dos años y medio: una Cama Grande, una alfombra bien redonda y, en el estante, tres amigos que esperan la noche. Pantin, todo de madera. Pelota, toda redonda. Nina, bien derechita. Y siempre en los brazos de Emma, Mochi, su peluche. De día, Mochi nunca habla: mira, escucha, eso es todo.
Hoy, en la plaza, Emma construye una torre de arena bien alta. Y entonces resbala: la torre se derrumba, la rodilla tiene una pupita y el corazón, un gran disgusto. Mamá llega corriendo, abraza a Emma muy fuerte, y Emma abraza a Mochi todavía más fuerte. Poc-poc, hace el corazón de algodón de Mochi. Nadie lo sabe todavía, pero acaba de guardar ese mimo. Para esta noche.
Después del baño, del pijama y del beso-faro de Mamá, que se queda encendido toda la noche, Emma se duerme bajo el edredón-pradera. Entonces la lamparita se convierte en una luna posada y la alfombra en una isla mullida: es el mundo de la noche. Mochi abre los ojos y hace el saludo del estante, siempre en el mismo orden. Luego abre su corazón como una puertita. Adentro está la caja de los mimos, llena de ovillos dorados, uno por cada mimo recibido. Mochi elige el más bonito, un mimo del verano pasado en la playa con Mamá, y lo enrolla muy despacito alrededor del disgusto de la torre de arena.
A lo largo de este cuento sobre los mimos, tu hijo descubre una idea muy sencilla y muy tranquilizadora: un mimo recibido ayer puede consolar hoy. «Un peluche guarda todos los mimos adentro», dice Mochi, y cada noche es verdad. Es el episodio fundador de la colección: el cuarto de Emma, el mundo de la noche, la caja de los mimos, el poc-poc y el beso-faro se presentan aquí, con calma.
Pantin empieza una historia de sus tiempos y se duerme en medio de la frase, como todas las noches. Pelota hace un último boing y Nina suspira, digna. Mochi vuelve a los brazos de Emma y escucha su corazón: poc-poc, poc-poc, cada vez más lento, hasta casi nada. Por la mañana, Emma abraza a Mochi muy fuerte. ¿Su disgusto? Guardado, bien calentito adentro.
Aquí nadie apura las lágrimas. Mamá abraza sin prisa, y las lágrimas se detienen solas, una a una. El mundo de la noche guarda el disgusto con ternura: esta manera de calmar el llanto con un mimo, y no con palabras, es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y mientras tanto, en el cuarto, la Cama Grande hace crrriii, como si dijera buenas noches a su manera de madera.
Un cuento del peluche sin pantallas, pensado para niños desde los 2 años, ideal para escuchar bien calentitos a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. 🧸
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, Nino el Bombero, Mochi el peluche, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
Un cuento para dormir para niños. Esta noche, en Bellacolina, no pasa nada. Ni teléfono, ni misión, ni contratiempo. Es la última noche de la temporada, y el cuartel rojo simplemente se prepara para dormir. Marco saca su trapo, Nino coge el suyo, y entre los dos lustran a Gran Rojo, recordando todo lo que ha pasado desde aquella primera misión.
Entonces las historias regresan, una a una, como imágenes suaves: la gatita en lo más alto del gran roble, el balón a rayas en el tejado de la escuela, Pompon temblando antes de que se inventara el pin-pon suavecito, la llave del alcalde en el fondo de la fuente, Bouclette atrapado en el seto, la velada de las velas, el pastel salvado por los pelos, el pequeño erizo, y la noche del gran viento.
Después vienen las botas, alineadas de la más grande a la más pequeña, y la ronda nocturna de Nino: cruza el pueblo una última vez para darle las buenas noches a todos, a la panadería que todavía huele a pan, a la fuente que canta ella sola, al mástil de la bandera, a la colina a lo lejos. Luego entra, y el cuartel apaga sus luces una a una.
A lo largo del cuento, tu hijo hace un repaso de toda una temporada sin el menor suspenso, y ese es exactamente el objetivo: este episodio es una nana. No hay nada que resolver, nada que temer, solo la dulzura tranquila del deber cumplido y el placer de reconocer lo que ya se ha escuchado.
El regalo de la noche llega justo al final, muy sencillo, y la frase de la colección regresa una última vez, más bajito que de costumbre, como un pensamiento que se lleva uno al cerrar los ojos: no hace falta ser grande para ayudar en grande. Pompon ya duerme en el fondo de su bota, y Gran Rojo ya solo parpadea un faro de cada dos.
Todos los gestos de la temporada regresan en modo menor: el silbato de Marco por fin aceptado, la banda de Bruno bien guardada, el parche de estrellitas de Lena, el pin-pon suavecito que pasa a lo lejos. Esta manera de cerrar una temporada con calma en lugar de un gran final es todo el espíritu de los cuentos para dormir de Tilibou. Y mientras tanto, la gran campana suena su última campanada de la noche, y Bellacolina se duerme definitivamente.
Un cuento de bomberos sin pantallas, pensado para niños desde los 3 años, ideal para escuchar bien calentitos a la hora de dormir, en el coche o antes de la siesta. Como siempre en Tilibou, el final se queda muy suave, sin música, para deslizarse hacia el sueño sin despertar a nadie. 🚒
👉 Todos los cuentos para dormir de Tilibou en tilibou.com
💡 Consejo: para escuchar un solo mundo del tirón, elige su temporada (Noisette, Léo, Cassie, Marin, Tom el Pirata, Nino el Bombero, o las temporadas de Navidad, Halloween y La escuela).
✉️ Contacto: [email protected]
⭐ ¿Te gusta Tilibou? Deja 5 estrellas y una reseña en tu app de podcasts. Ayuda a otras familias a encontrar nuestros cuentos para dormir.
Hosted on Ausha. See ausha.co/privacy-policy for more information.
From the publisher's feed