La danza cristiana también tiene subdivisiones y cada una tiene un significado especial. El danzar a Dios requiere de una preparación teórica y práctica, es necesario hacerlo con mucho entendimiento para ser guiados por el Espíritu Santo en medio de la ministración. Adorar a Dios con la danza permite conectarnos con el Padre y demostrarle nuestra gratitud.
Salmos 30:11 Has cambiado mi lamento en danza; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.