Descansando a más de 12,500 pies bajo el nivel del mar y 380 millas náuticas de la costa de Terranova, el naufragio más famoso del mundo está siendo consumido por una colonia de bacterias que comen hierro. Esta lenta e irreversible decadencia, según los expertos más preocupados, barrerá todos los secretos del mítico transatlántico en unas pocas décadas.