
Sign up to save your podcasts
Or


¡Siempre es terapéutico rechazar los malos recuerdos, y valorar en cambio las cosas buenas que Dios hace por nosotros!
Si Dios perdonó tus pecados y los echó en la profundidad del mar, ¿para qué traerlos a la memoria y hablar acerca de ellos?
Podemos pedirle a Dios diferentes favores. Pero lo que sin duda más nos dará, será el amor que le pidamos para amar a nuestros semejantes.
Dios endereza, corrige y rectifica la vida humana, no importa cuán torcida pudiera estar.
El sentido común no se obtiene en el aula ni en los libros de texto. Se consigue con la experiencia de vida, caminando la calle y confrontando las ideas propias con el mundo real.
La sublimación es la elevación del pensamiento común, hacia una conducta más noble, abnegada y solidaria.
Tenemos un Padre celestial, a quien nos corresponde obedecer, si queremos gozar de una vida próspera y feliz.
Cuando la ansiedad, la incomprensión, la tristeza, la rutina o la lucha diaria nos devoran, cuán reconfortante es saber que Cristo puede restaurar nuestras fuerzas emocionales y espirituales.
Aunque no lo veamos, podemos confiar en Dios, porque él sí nos ve y nos tiende sus fuertes brazos de amor.
From the publisher's feed