El sueño de Alejandro es ser un experto en física cuántica y la tiene clara: quiere estudiar física teórica y luego irse a estudiar al CERN, en suiza, la agencia europea de investigación atómica. Además de estudiar en su colegio, hace parte de la Tecnoacademia del SENA en Dosquebradas, en Risaralda, donde adelantó un proyecto llamado Ojoide: un dispositivo para personas invidentes, que les advierte mediante señales sonoras y vibraciones sobre obstáculos en el camino. El Ojoide funciona mediante sensores de radar o ultrasonido y usa el rebote de las ondas para alertar a quién usa el dispositivo sobre objetos en su camino.