Hermanos y hermanas: Jesús es el Pan de Vida, el pan que se nos brinda, nos alimenta y nos colma de gracia y no permite que desfallezcamos en el camino. Jesús se nos ofrece como pan, quiere ser él mismo nuestro alimento, quién puede rechazar este alimento. Pan partido en comunidad y compartido fraternalmente, que nos fortalece y une.