Sería iluso e injusto elogiar o culpar a la administración del presidente bukele por reducción de feminicidios o por la prevalente cultura de acoso y agresión a las mujeres. Esta es una cultura, en este caso de prácticas, que lleva quizá más de cien años de existir. Ahora, si podemos hablar de que puede hacer una presidencia y un estado salvadoreño para seriamente buscar a todos los niveles eliminar esa cultura. Antes de iniciar un dato, aquí hablamos no solo de asesinatos, hablamos tambien de, por ejemplo, crímenes sexuales. Para que se haga una idea, una violación ocurre cada siete horas en promedio en el salvador. Así se reportó entre el pasado primero de marzo al 29 de mayo. Esas son cifras oficiales de la policía nacional civil. Esas 330 violaciones sucedieron desde que inició la cuarentena por la crisis del coronavirus. Hablamos con dos expertas en políticas públicas y en temas que impactan a las mujeres, Bessy Ríos y Leonor Selva.