En este episodio de Relatos y Rostros conocemos a Tomás Arturo Acosta, servidor de la Registraduría en Inírida, Guainía. Su historia es un canto a la vida, al amor por el servicio y a la fuerza interior que nace cuando se trabaja con el corazón.
Desde su infancia hasta su papel como funcionario que orienta a la comunidad, incluso en su lengua indígena, Tomás nos recuerda que cada gesto cuenta, que siempre se puede salir adelante y que la alegría también se elige cada día.