
Sign up to save your podcasts
Or
Tefilah 7 - Nos toca, por fin, pararnos humildemente ante el trono del Rey de todos los reyes: "es su turno para hablar", nos anuncia el edecán. Debemos ser rigurosamente razonables: esperamos que se nos conceda lo que pidamos, y por consiguiente, hay que ser muy cuidadosos con qué pedir en cada palabra que decimos; solicitar justamente lo que sabemos que nos toca, y nunca pedir algo que requiera de otro algo con que no contamos para ser posible. Entonces, comenzamos a construir el edificio: sabiduría y entendimiento, pensamiento deductivo analógico por un lado, y capacidad analítica inductiva por otro; luz para emprender el retorno desde los campos de la interrogancia sombría hacia la luz de la Respuesta Verdadera; piedad para descargar el morral de pasados que nos pesan, ahora que sabemos; el rigor de Hashém salvándonos de cuanta emboscada nos aguarda en el camino, y peleando nuestras guerras íntimas y colectivas; y entonces, caminantes seguros por la senda de la Verdad, la salud por fin, y entonces, el esplendor y la belleza. Con este equipamiento básico salimos al camino, sobre dos piernas inefables: una de ellas nos proyecta en el tiempo; la otra, extenderá nuestra pasión sobre el espacio. Y así llegamos a la décima brajáh de nuestra plegaria central "Shemonáh Esréh" -la novena de la sección central, que consta de 13-, y nos aprestamos a cambiar otra vez de perspectiva en el shiúr que viene. Entretanto, la conciencia clara de que oramos todos los días, tres veces por día, describiendo un proceso que, en el mejor de los casos, si somos realmente prestos y cuidadosos y por fin verdaderamente sagrados, habrá de llevarnos toda una vida.
--------------------------
¿Me ayudas a sostener esta labor que hago por amor?
Otras vías para ayudarnos:
Whatsapp: +972-523-066459
Tefilah 7 - Nos toca, por fin, pararnos humildemente ante el trono del Rey de todos los reyes: "es su turno para hablar", nos anuncia el edecán. Debemos ser rigurosamente razonables: esperamos que se nos conceda lo que pidamos, y por consiguiente, hay que ser muy cuidadosos con qué pedir en cada palabra que decimos; solicitar justamente lo que sabemos que nos toca, y nunca pedir algo que requiera de otro algo con que no contamos para ser posible. Entonces, comenzamos a construir el edificio: sabiduría y entendimiento, pensamiento deductivo analógico por un lado, y capacidad analítica inductiva por otro; luz para emprender el retorno desde los campos de la interrogancia sombría hacia la luz de la Respuesta Verdadera; piedad para descargar el morral de pasados que nos pesan, ahora que sabemos; el rigor de Hashém salvándonos de cuanta emboscada nos aguarda en el camino, y peleando nuestras guerras íntimas y colectivas; y entonces, caminantes seguros por la senda de la Verdad, la salud por fin, y entonces, el esplendor y la belleza. Con este equipamiento básico salimos al camino, sobre dos piernas inefables: una de ellas nos proyecta en el tiempo; la otra, extenderá nuestra pasión sobre el espacio. Y así llegamos a la décima brajáh de nuestra plegaria central "Shemonáh Esréh" -la novena de la sección central, que consta de 13-, y nos aprestamos a cambiar otra vez de perspectiva en el shiúr que viene. Entretanto, la conciencia clara de que oramos todos los días, tres veces por día, describiendo un proceso que, en el mejor de los casos, si somos realmente prestos y cuidadosos y por fin verdaderamente sagrados, habrá de llevarnos toda una vida.
--------------------------
¿Me ayudas a sostener esta labor que hago por amor?
Otras vías para ayudarnos:
Whatsapp: +972-523-066459